El mando a distancia es un dispositivo básico en cualquier hogar. Lleva siéndolo desde hace décadas, haciéndonos la vida más fácil… y también siendo motivo de disputa de muchas familias a lo largo y ancho del mundo. Pero ahora se enfrenta a su competidor más difícil: ¿conseguirán nuestros smartphones realizar las mismas acciones que los actuales mandos de la tele? ¿Acabarán por desbancarlos de nuestras salas de estar?
Un poco de historia
Trazar la línea cronológica de la evolución del mando a distancia nos lleva hasta el famoso ingeniero Nikola Tesla y al inventor cántabro Leonardo Torres Quevedo. El primero, en 1989, y el segundo, en 1903, fueron los precursores de lo que hoy en día es un aparato absolutamente común en nuestros hogares.
De aquellos primitivos controles remotos, capaces de dirigir otros aparatos a distancia, llegarían los actuales mandos a distancia. El primero creado exclusivamente para televisión fue desarrollado por la Zenith Radio Corporation en el año 1950. Se llamaba “Lazy Bones”, que en inglés quiere decir, muy acertadamente, “huesos vagos”. Este primer mando requería de una conexión por cable al televisor para funcionar. Habría que esperar unos pocos años para ver el primer mando a distancia sin cables. A partir de ahí, poco a poco, gracias a la expansión de la televisión, el mando se ha convertido en un accesorio imprescindible en cualquier casa.
Los mandos a distancia han ido añadiendo características y botones a su interfaz, permitiéndonos realizar cada vez más acciones con nuestro televisor, con la idea de hacer nuestra vida más cómoda (o más vaga, como bromeaba el nombre del primer mando). Hoy en día, la comodidad está encarnada por los teléfonos móviles, que nos permiten realizar innumerables tareas del día a día para las que antes necesitávamos varios dispositivos.
Desde el blog TechCrunch, Matt Cohler hace una reflexión a tener en cuenta: muchas de las aplicaciones más exitosas y cada vez más numerosas son aquellas que se usan con una sola mano, pulsando un solo botón con uno de nuestros dedos… y que funcionan exactamente como un mando a distancia. Dos de las mejores características de los mandos a distancia son que los usuarios solo necesitamos pulsar un botón para que algo ocurra (cambiar un canal, subir el volumen, apagar la televisión) y que, además, solo necesitamos una mano para realizar esta acción. ¿Os suena? Sí: muchas aplicaciones para smartphone sigue este mismo patrón. Sin ir más lejos: Instagram es una de ellas.
Muchas aplicaciones están tomando este camino para ofrecer a los usuarios el mejor servicio de la forma más sencilla. Exactamente igual que el mando de la puerta del garaje, que solo necesita que pulsemos un botón ejecuta la acción que necesitamos: abrir la puerta. Algunas aplicaciones para smartphones recogen ya el modelo de funcionamiento del mando a distancia. Unas, funcionan igual y otras van más allá, realizando exactamente las mismas acciones que ellos.
Algunos ejemplos
Es el caso de BlueActio, una tecnología que combina un receptor con una aplicación móvil para que podamos abrir la puerta de nuestro garaje desde el coche… sin necesidad de un mando adicional. Solo necesitamos nuestro smartphone.
Eliminando el mando de la puerta del garaje evitamos también pagar por un dispostivo adicional y sumamos a nuestro teléfono una de las acciones más habituales en el día a día para nuestra mayor comodidad. BlueActio funciona sin cobertura e incorpora un sistema de seguridad. En esta línea está también iSmartGate. Funciona como BlueActio, con un aparato que colocamos en la puerta del garaje y una aplicación para iOS o Android. Vía wifi podremos abrir la puerta desde el teléfono móvil. Para nuestra seguridad, si nos roban el teléfono podemos cambiar la contraseña en el dispositivo que colocamos en la puerta del garaje.
Los ejemplos en los que el teléfono sirve como mando a distancia son también numerosos, aunque dependen en gran medida, todavía, de las empresas de electrodomésticos que desarrollan televisores. Se desarrollan aplicaciones en función del modelo del televisor. Hace poco tiempo, muchos de ellos todavía se comercializaban sin conectividad que permitiese que un teléfono actuase como control remoto.
Todavía falta tiempo hasta que las aplicaciones para cambiar de canal sean universales, se extiendan ampliamente y podamos utilizar cualquier smartphone con cualquier televisor, pero la evolución es clara: los mandos a distancia están en una posición delicada ante la presencia del teléfono móvil como nuevo dispositivo imprescindible en nuestras vidas. ¿Cómo lo veis vosotros? ¿Usáis alguna aplicación como estas? Contádnoslo todo en los comentarios.
Fuente | Xataka, TechCrunch
Foto | Philips







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Acabaremos utilizando el smartphone para todo, ya sea para abrir la puerta del garaje o para poner la lavadora XD La verdad es que me encanta! (aunque ya verás como se nos pierda o nos roben el teléfono… :S)
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Apuesto a que sí vía @InmaFerragud: El mando a distancia del futuro será el smartphone http://t.co/a3xm8JIb